13 de February del 2018

EL ECZEMA ATÓPICO

EL ECZEMA ATÓPICO

 

El eczema (o dermatitis atópica) es común en los niños, pero puede producirse a cualquier edad. Es un enrojecimiento de la piel que produce picor. Se considera una enfermedad crónica, con episodios periódicos que posteriormente desaparecen.

Los síntomas varían según los casos, pero entre otros destacamos, picazón (especialmente por la noche), piel seca y escamosa o sensibilidad e hinchazón tras rascarse. La causa exacta es desconocida, aunque probablemente esté relacionado con una combinación de factores como por ejemplo, tener la piel irritable y seca, sufrir disfunción del sistema inmunológico o ciertas condiciones ambientales.

Los eczemas pueden derivar en complicaciones como infecciones en la piel (el rascado repetido rompe la piel y puede causar llagas y grietas, que aumentan el riesgo de infección, incluyendo virus y herpes), dermatitis irritante en las manos o dermatitis alérgica al contacto producida por reacciones alérgicas en la piel por sustancias o fármacos y, en ocasiones, puede producir problemas del sueño ya que el ciclo de comezón-rascado puede provocar que la persona se despierte varias veces durante la noche, lo que hará disminuir la calidad del sueño.

El eczema puede ser persistente, por lo que es probable que debamos experimentar varios tratamientos hasta controlarlo, aunque incluso con respuesta favorable a ellos, sus signos y síntomas pueden reaparecer. Los tratamientos que podemos prescribir, entre otros, son: cremas para controlar la picazón e inflamación, medicamentos para combatir la infección (si la hubiera), medicamentos orales para controlar la comezón o, en casos severos y normalmente aplicados en hospital debido a que se requieren conocimientos médicos para su aplicación, apósitos húmedos con los que envolveremos la zona afectada con corticoides tópicos.